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martes, 12 de julio de 2011

22. El amor en los tiempos del cólera



De vez en cuando hay que darse un gustazo al paladar y leer a Don Gabriel García Márquez, Gabo para aquellos que tienen la inmensa suerte y el inmenso honor de conocerle (Shakira, hija, qué bien te rodeas...).

Qué dominio, qué superioridad absoluta ¡qué arte "mare"!
Y que conste que creo que tiene fallos lineales, aunque como no estoy segura del todo, no voy a meterme en ese jardín, pero aún así ¡qué novelón!

Tenemos la típica historia de trío: chico A quiere a chica, chica quiere a chico A, padre se mete por en medio, chica se quita a chico A de la cabeza y se casa con chico B, mucho mejor situado, dónde va a parar. Peeeeero chico A es súper constante y no se quita a chica de la cabeza nunca y encima sabe esperar.

Total, principios del siglo XIX, Fermina Daza es la hija de un comercial bien asentado, del que se desconoce realmente con qué es con lo que mercadea. El padre tiene la ilusión de que su hija se convierta en una señorita de bien, haga un buen matrimonio y escale socialmente de la manera que no se puede conseguir sólo con dinero.

Siendo sólo una niña, Florentino Ariza la entrevé en su casa y cae absolutamente prendado de ella. Con la ayuda de una tía alcahueta, empezará un trasiego de cartas, versos y encuentros cuasi-casuales hasta que Fermina también se prenda de él. Descubiertos por el padre, éste manda a su hija a las provincias del interior durante un tiempo para que Florentino se la quite de la cabeza.

Por supuesto no ocurre así y cuando vuelve, está completamente dispuesta a volver a él, pero de repente algo cambia en su interior y descubre que no era amor (sino una obsesión, guouuoo o o). Finalmente se casa con Juvenal Urbino, médico de alta cuna y personaje principal en la vida de Cartagena de Indias. Con él estará casada hasta su muerte, 50 años después del enlace.

Durante todo este tiempo Florentino estará esperando pacientemente a que ella vuelva a estar libre para él.

Vamos, culebrón de los gordos.

Pese a que me ha gustado, tengo ciertas pegas, como por ejemplo: ¿qué pasa con el personaje del fotógrafo? El libro se inicia con su muerte y sus secretos y al final queda totalmente olvidado.
También creo que (no sé cómo decir esto para no Spoilear) hay partes en que los pensamientos de Fermina no coinciden con el final real del libro, pero no podría asegurarlo, tengo que releer ciertos trozos.
Creo que también hay partes en que la trama es demasiado, demasiado lenta. Podría haber abreviado mucho más.
Y el final no considera que no hay leña suficiente...

Bueno, en fin, matices.
La novela narra la historia de un amor legendario con una maestría digna del mejor.

Acusadme de favoritismo si queréis, pero ahí va otro 9.

21. El asombroso viaje de Pomponio Flato




EL ASOMBROSO VIAJE DE POMPONIO FLATO. EDUARDO MENDOZA

Este libro me lo había recomendado tanta gente como súper gracioso, que no podía más que leerlo. Además a Eduardo Mendoza le tengo considerado como un buen escritor, total, que la cosa estaba hecha.

E-book en mano, un autobús de ALSA (odio mortal), obras en la A1 y miles de horas de atascos y retenciones para leer el librito.

Resumen básico y breve: romano con ínfulas científicas, mucho tiempo libre y muy pocas ganas de trabajar, Pomponio impersonator, se dedica a recorrer el mundo buscando el manantial de la eterna juventud. En el proceso, va bebiendo de cuanta fuente, charco o riacho se encuentra por el camino y, claro, le pasa lo que le pasa, que se le aflojan los intestinos. Esto le ocurre en la zona de Palestina más o menos y es recogido por una patrulla romana que va con destino a Nazaret. Allí se está juzgando a José (futuro San) por el asesinato de un noble de la ciudad. Todas las pistas son confusas y Jesús (niño) le pide a Pomponio que investigue y limpie la honra de su padre y él se ofrece como ayudante.

Total, una especie de remix de la historia de la Sagrada Familia en versión breve. Pomponio, con más ánimo que arte, va entrevistando a los habitantes del pueblo y descubriendo nuevas pistas con las que desinculpar a José.

Pues aquí lo tenemos, otro de esos especímenes en que las expectativas son tan altas, que la realidad te deja por los suelos. No me ha gustado nada y cuando digo nada, es nada.
¿Gracioso? ¿Ein? Ni una sonrisita me ha arrancado. La trama misteriosa es un lío en el que la solución viene por el birlibirloque (esto mismo creo que ya lo dije para su Laberinto de las Aceitunas) y que además te deja frío. Está empezando a tambalearse mi fe en Eduardo Mendoza, le daré una última oportunidad con su Riña de Gatos (ahora, creo que ya he hablado más de una vez sobre mi miedo visceral a los premios Planeta) y si no me quedaré con la idea de que su único libro bueno fue La ciudad de los prodigios.

Yo no lo recomiendo. Lo siento. Te mereces un 3.

19. La Casa del Propósito Especial




A este libro le llevaba teniendo ganas desde que salió. Especialmente después de ver el programa de página 2 en el que hablaban de él.

Su entorno romántico, la Rusia palaciega, revuelta, helada... me atraían muchísimo. Y más su autor.

Reconozco que sólo me había leído de él El niño del pijama de rayas, pero es que ¡qué libro! Qué original era la petición de no contarlo, el no tener resumen, el ser una novela corta con unas letras enormes y aún así, tan completa. Claro, mentalmente sitúas al autor en un pedestal.

El del motín en la Bounty me daba más pereza... quizá porque me imaginaba politiqueos, militarismos navales varios, etecé y no era un tema que me tirase mucho.

Bueno, resumiendo, que le tenía ganas, un día en un aeropuerto no sabía qué comprar y ahí estaba mirándome con ojitos tiernos y extendiendo sus bracillos hacia mí. La cosa es que se ha tirado como medio año en la balda de la habitación esperando pacientemente su turno. Y cuando le ha llegado, cómo no, el estilo me ha vuelto a sorprender.

Menuda historieta de amor, pero de las gordas. Con un protagonista masculino muy definido: Georgi Danilovich y Zoya, la protagonista femenina que se va definiendo según van pasando los capítulos.

Tiene de todo, amor, luchas, huidas, refugios, momentos felices, momentos dramáticos... todos narrados en primera persona por el protagonista, que va deshilachando su memoria cuando ya es un anciano.

Ni que decir tiene que me ha gustado. Ahora, es un poco triste y yo soy más de libros alegres, pero he de reconocer que Boyne ha sabido captar perfectamente los escenarios narrados y cuando lees el libro es como ir viendo la película en tu mente, los vestidos, el frío, la sangre sobre la nieve...

No tengo muy claro qué nota poner, me ha gustado mucho pero no a rabiar... 7'5

martes, 14 de junio de 2011

17. La caída de los Gigantes




Mira tú por dónde, aquí aparece el primer libro que me leo en mi ebook. Sí, ya sé que he tardado un montón en empezar a utilizar el cacharrillo, pero es que tenía bastantes libros interesantes en papel, así que no tuve la necesidad de usarlo antes.

Pero, un viaje hacia el Norte de Europa (Bretaña, París, Dinamarca, Suecia) bien vale el estreno, ¿no? Así que muy ufana cargué el aparato con 10 libros para escoger un poco al azar según me apeteciera y arranqué con éste, que creo que merece la pena tenerlo en digital, porque el formato tradicional es bien voluminoso. Y además sabemos que va a ser una trilogía, o sea, que o tienes una mesa muy descalzada o una estantería muy grande, porque esto va a ocupar muchísimo.

Con esta sana intención me llevé mi librito de viaje, peeeero, no contaba yo con el factor Silvia. El factor Silvia es llevarte a tu mejor amiga contigo de viaje, esa que pasa de libros electrónicos porque la gusta el papel más que nada en el mundo, esa que de repente dice "a ver, déjamelo probar, aunque esto a mi..." con cara de asco. Ajá. On. Sale la lista desplegable de títulos. Matilde Asensi dice hola desde su todo bajo el cielo y Silvia se pone a leer. Y menos mal que Ana se había llevado también el ganchillo de viaje, porque si no se hubiera aburrido como una ostra, que ya no leyó más.

Vale, pues a la vuelta del periplo, Ana recuperó su libro y pudo seguir leyendo. Que la trama de Mr. Follet engancha bastante.

Para que nos pongamos en situación éste libro arranca de los momentos de la preguerra mundial (de la primera) y acaba al final de la misma. Entrelaza muchas (muchísimas) historias con distintos protagonistas, distintos niveles sociales y distintos lugares del mundo. Tenemos así un pueblo minero del interior de Inglaterra, al lord dueño de las tierras donde están esas minas y su modo de vida a caballo entre el campo y la high society de Londres; a unos hermanos rusos que luchan por salir de la pobreza de las clases bajas trabajadoras; a una familia militar alemana de la alta sociedad también; a un diplomático estadounidense... y todos los que les rodean.

Al principio es un locurón. Y eso que al principio hay una relación de personajes a lo Ágatha Christie, pero aún así es difícil. Y más cuando todas las historias se empiezan a mezclar y los protagonistas a saltar de un escenario a otro.

El principio también es más feliz, todavía no hay guerra, ni se piensa en ella y las familias adineradas viven sus mejores momentos, con fiestas en sociedad, relaciones internacionales... También es increíblemente rosa, sísí, rosa. ¿Recordáis el escándalo en la noche de Teresa Medeiros? pues exactamente lo mismo e incluso más explícito, que si nos escondemos aquí y nos sobeteamos, que si mira que oscuro está en el teatro y voy a aprovechar para ponerte tontorrón... Novela rosa en estado puro. Mira que en los pilares de la tierra ya se le veía de qué pie cojeaba, pero al principio de ésta se le va la mano.

Menos mal que luego compensa y ya se mete en conflictos armados, luchas sociales y sufragismos varios y parece una trama más de novela histórica. No una trama cualquiera, una buena. Si algo hay que reconocerle a este señor, es que sabe escribir libros que enganchan. Sabe lo que quiere el lector y cómo dárselo: un poco de buen rollo, un poco de conflicto, un poco de reivindicación, un poco de sexo, un poco de irreverencia. Se pone todo en una cazuela y se deja hervir durante 1200 páginas aproximadamente. Su caída de gigantes estará lista para ser servida. Sus comensales se chuparán los dedos y se quedarán con ganas de más.

Así que ahora a esperar, no sé, ¿3 añitos? ¿Cuánto tardará en sacar el 2º libro? Que no se duerma en los laureles, que tiene otra guerra que contar, un holocausto, dictaduras varias y después le espera la Guerra Fría... telita.

De todas maneras, me ha gustado descubrir al leerla que no todo estaba tan claro en los comienzos, que los alemanes no fueron tan malos como nos los han vendido, sino que había muchos ratones mirando a un queso y nadie quería perder tajada... todas estas visiones son interesantes. Poder decir que una novela te provoca inquietud histórica y ganas de descubrir más cosas, es bueno. Gracias, no hay muchos que consigan eso.

La voy a poner buena nota, sí señor, aunque se la voy a bajar un poco por lo rijoso del principio. Te quedas en 8,5 Ken Follet.

lunes, 14 de marzo de 2011

8. El padre de un asesino


O donde se demuestra que los libros que te compras por 1€ pueden ser un grandísimo acierto.

Efectivamente, bajas a la librería de abajo, hay unas mesas con libros fuera, un cartel naranja fluoescente con el símbolo "1€" grabado a fuego y, claro, has de rebuscar.

Y tropiezas con este librito, que tiene un título sugerente. Le das la vuelta, lees el resumencillo y descubres que trata sobre la vida del padre de Heinrich Himmler, que resulta que era director de colegio (de lo cual no tenías ni idea, desde luego) y parece que el tema es interesante, como que se proponen situaciones escolares en las que se empieza a ver el ambiente revuelto anterior al comienzo de la II Guerra Mundial... Y sólo cuesta 1€. Y como no pinta mal, te lo compras.

Y como tiene el tamaño justo para caer en el lado de la balda por la zona donde estás leyendo, le toca el turno rápidamente. Y como es finito y la letra grande, lo lees rápidamente. Y te gusta. Vaya que sí.

Bueno, saliendo de esta dinámica de "ys", el libro propone la típica situación en la que, estando en clase de una asignatura que te disgusta especialmente y de la que no sabes nada de nada, aparece la típica visita sorpresa, en este caso del director, ante el que hay que lucir los conocimientos adquiridos.

El relato está narrado en primera persona y me he sentido bastante identificada con el prota, porque es de los que tiene mucha vida mental interior. Como yo. Que veía las jugadas a balón parado "y ahora hará esto y luego lo otro y que no me mire a mi que-no-me-mire".

Cuando en la contraportada ya te avisa de que el dire es el padre de, ni más ni menos, Himmler, ya te haces un mapa mental bastante claro, apoyado en el clásico "de tal palo, tal astilla". Así que me imagino la presión mental y el acongoje que tiene que suponer estar bajo su lupa.

Como os podréis imaginar el candidato seleccionado para salir a la pizarra es el propio narrador y todo el libro es una transcripción de lo que siente ese chico a lo largo de esa larguísima hora de griego.

Me ha encantado la frescura con la que está escrito, lo creíble que es el pensamiento del chaval (no dejemos de lado que la historia es real y que le ocurrió al autor en primera persona, así que lo que tiene es una memoria soberbia, o una marca muy profunda de aquel hecho) y lo breve. Hace honor a lo bueno si breve...

Nota: 10/10

jueves, 10 de febrero de 2011

5. Maus



MAUS. ART SPIEGELMAN

Maus. Creo que aunque no te hayas leído el cómic y prácticamente no sepas nada de él, sólo con oír el nombre ya te recorre un escalofrío por la espalda.

Me da la sensación de que es el primer cómic "de verdad" que leo en mi vida. No sé si puedo incluir los Superlópezs y los Mortadelos en esta categoría. Son tan diferentes las típicas historias cómicas españolas de los cómics de súper héroes, ciencias ficciones e introspecciones extranjeras, que lo único que las une es que van metidos en viñetitas.

Conozco la obra desde hace tiempo, pero nunca me había lanzado a leerla. Hace no mucho, mi amigo Antonio del blog El Tercer Miope (muy, muy recomendable, os lo aseguro) en una de sus entradas, no recuerdo cual, my apologies, me hizo reflexionar sobre mi enfermedad de no haber leído nunca un cómic que se saliera de Burguera y Olé.

Nunca he tenido curiosidad por los cómics japoneses, esos que se leen "de atrás alante" ni tampoco me tiran demasiado los de súperhéroes (bueno, Spiderman siempre fue mi favorito y de niña tuve alguno de los números, pero ná, no se han guardado en mi memoria). Total, que les pedí ayuda a él y a otro de sus-mis amigos, Dani, de Disolvente Universal (otro blog que os recomiendo mucho).

Y claro, pídeles consejo a dos frikis de los cómics: Maus, Paracuellos, Lobo, Invincible, Persépolis, Sandman, Ex Machina, From Hell, V de Vendetta (P de Panceta), La liga de los Hombres Extraordinarios, Scott Pilgrim, Watchmen, Walking Dead... Lluvia de títulos. Pues empezando por el principio ¿por qué no Maus? (también tengo en la wish list de Amazon la liga de los hombres extraordinarios, que me llama la atención y alguno de Gayman...).

Me lo he leído, ahora llega el problema: ¿qué decir?

Opción 1: "Me ha gustado". Ná, sin sal, no aporta nada, además estaba claro a priori.

Opción 2: "Me ha gustado mucho". Creo, por ética, que no te puede gustar mucho algo que habla de sufrimiento real y tangible.

Opción 3: "Me ha llegado al alma". No. Demasiado cursi y sentimental.

Opción 4: "Me ha tocado la fibra/patata". Ajá, va más por ahí.

Así que mi opinión es una mezcla del 1 y el 4. Que tampoco es que esté aportando una gran sabiduría al mundo de la crítica literaria, pero es que es lo que pienso.

Mientras iba leyendo iba pensando ciertas perlas como que ser judíos adin

erados permitió a los padres de Spiegelman librarse de gran parte de la guerra más o menos bien. Tenían dinero que los salvó al principio, luego amigos que los escondieron, luego contactos que los ayudaron... Dinero, he ahí la palabra clave. Dinero para todo, para vivir bien, para comprar comida vedada a una mayoría, para hacer sobornos, sobornos y sobornos. Y cuando piensas que ya no les puede quedar más dinero, siempre aparece un anillo de oro más u otro reloj en la historia (sí, lo sé, otra perla más es que también he pensado "estos judíos siempre iguales, les pirran el oro y los diamantes" o que ese dinero que siempre han sabido amasar ha sido el que les ha generado el odio en muchas momentos históricos previos).

La peor parte es cuando el dinero ya no importa y no se pueden librar de la realidad de los campos de exterminación y aterrizan en Auswitch. Otra vez sólo puedo hacer comentarios simplistas, como que cada vez que escuchas un relato nuevo descubres un dato que lo pone todo aún peor de como te lo habías imaginado. Pero es que es así.

Me ha sorprendido la capacidad para reinventarse y el morro que le echaba el Sr. Spiegelman padre. Su gran astucia y viveza son las que le permitieron mantenerse bastante mejor que los demás mucho tiempo, es algo encomiable cuando no tienes ni siquiera la energía suficiente como para que tu cerebro esté al 100%.

De todo el libro hay dos hojas que para mí son horrorosas en el sentido de dolorosas (la 230 y 231 en la edición que he leído yo: en inglés y con las dos partes de la historia y de Penguin). Son cuando, trabajando como tejero, descubre la zona de las cámaras de gas y los hornos. Uhhh, qué horror.

No sé si habéis ido alguna vez a visitar uno de estos campos de concentración. Yo he tenido la "mala suerte" de visitar el de Dachau, al lado de Múnich. Mi recuerdo es súper gris porque el día era súper gris. Se nos hizo de noche dentro, había nevado el día anterior y la nieve estaba medio deshecha y formaba charcos desagradables por los caminos de tierra que separaban lo que quedaba de los barracones (que era prácticamente nada, un par de ellos que funcionaban como pequeño museo y zona de conferencias. Los demás estaban marcados en el suelo con el contorno de los cimientos). La peor parte (peor, peor, peor) fue cuando fuimos a la zona de los hornos.

Era una construcción separada del resto, fuera de uno de los tramos de valla (valla con pinchos, por supuesto, y unas lámparas de acero colgantes que daban un yuyu horroroso. Y yuyu es la palabra que mejor lo explica). Detrás, una casita de ladrillo roja, rodeada de jardines, con un anexo alargado, parecido a una pequeña fábrica. Lo que quiero dar a entender es que por fuera parecía un lugar amable.

Ya por dentro, salas asépticas, hasta que llegabas a la sala de las "duchas". O la cámara de gas, propiamente dicha. Y después de esa sala, el horror. Los hornos.

Creo que no he sentido más miedo en mi vida en ningún sitio. Y era miedo psicológico. Os digo que ahora lo estoy escribiendo y siento sudores fríos, se me han puesto los pelos de punta y oigo hasta el más pequeño ruido a mi alrededor. Y no es por ponerme melodramática, porque no lo soy. Horroroso.

Unos hornos, como de panadero, lo que pasa que el "remo" con el que se mete el pan dentro del horno y se saca, se había sustituido por lo que parecían unas camillas de hierro. O sea, justo para que cupiera el cuerpo de una persona. O dos. O tres. En cada puertecita. Creo recordar 9 puertecitas de horno juntas.

Tuve que salirme casi corriendo. Sólo quería vomitar. Y eso que estaba limpio. Y eso que no olía a nada. Y eso que estaba la luz dada. Y eso que había gente de turismo a mi alrededor. Todo estaba en mi mente. Y mi mente piensa a través de imágenes.

Al leer el libro, todo eso ha vuelto a mi cabeza. El recuerdo esc

alofriante. Y los datos que no conocía (y cito textualmente): "The biggest pile of bodies lay right next to the door where they tried to get out", "their fingers were broken from trying to climb up the walls... and sometimes their arms were as long as their bodies, pulled from the sockets", y la última y más dolorosa para mí, "we pulled the bodies apart with hooks. Big piles, with the strongest on top, older ones and babies crushed below... often the skulls were smashed...".

Pues cuando ves en tu mente el escenario, aséptico y limpio y ya te aterroriza, imaginaros lo que ha sido verlo en technicolor y con datos para animar la imagen.

Además me indigna mucho, mucho, mucho, que cuando visitamos Dachau lo primero que te dicen es que nadie fue gaseado allí. Ajá. No me lo creo. Eso de primeras. Pero aún creyéndomelo, yo me preguntaba por qué las camillas estaban machacadas por el uso. Claro. Porque no los gaseaban, los dejaban morir y luego los quemaban.

Si estamos haciendo memoriales sobre el holocausto, que cumplan su función. Y si no, no los enseñes. Pero no me mientas.

Bueno, después de toda esta bonita reflexión sobre el dolor ajeno, diré que el resto del libro es algo (algo) más light, si no contamos con que la huella de esa etapa dejó marcado totalmente al padre de Spiegelman. Estricto, despótico, chantajista emocional... junto con su obsesión con el ahorro y el no tirar nada a la basura hacen de él una persona insoportable. Supongo que la convivencia y el día a día tenían que minar a cualquier persona, (OJO SPOILERS) lo cual se refleja en el suicidio de su esposa, las crisis nerviosas de su hijo, el abandono de su actual mujer... (FIN DE LOS SPOILERS)

Muy duro. Sobre todo darte cuenta de cómo es el género humano y ver, que después de todo lo que él tuvo que sufrir por el nazismo y el racismo, su actitud hacia otras razas era de desprecio y desagrado. No aprendemos ni a golpes.

Esto me ha llevado a pensar en otra cosa completamente paralela, el otro día estuve viendo el musical de Avenue Q. Con un ambiente tipo Barrio Sésamo pero situaciones adultas y reales y personajes más actuales. Tratan con mucha lógica y un punto de humor negro las situaciones de la vida cotidiana. Y una de las situaciones cotidianas es que, efectivamente, todos pensamos que somos, al menos, un poco mejor que los demás (en concepto de raza). Y es así. Y es cierto, aunque te empeñes en negarlo todos tenemos recelos, miedos... que no tienen por qué transformarse en odios ni en intolerancias, pero que están ahí. Seas del grupo racial que seas. Y cantan una canción que se llama "Todos somos algo racistas"

cuya conclusión es que si todos aceptamos esto y vivimos conscientes de las diferencias, pero también conscientes de las similitudes y somos amables, abiertos y tolerantes con los demás, todo es más fácil. (Por cierto, si no la habéis ido a ver, os la recomiendo encarecidamente. Sus mensajes son grandes, sus actores muy grandes y el entretenimiento que proporciona, enorme).

Conclusión, es un libro que me ha hecho pensar y estremecerme. Y eso es mucho más de lo que hacen la mayoría de los que me leo. Y otra cosa, me lo he leído en inglés y me ha dado la sensación de que había muchas frases mal escritas. Mi duda es si están mal escritas adrede porque el padre no ha llegado a dominar 100% el inglés y las transcribe tal cual o si es que utiliza los giros conversacionales cotidianos que nunca nos enseñan en las escuelas aquí.

Nota: 9/10 (!!!Biennnn, por fin un sobresaliente!!!)

Pd: el marcapáginas. The muppets. No los escojo, simplemente agarro el primero que pilla mi mano. Quizá este no venga mal al tema al ver a los pueblos representados con distintos animales.

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Maus. even if you haven’t read the comic and know hardly anything about it, only hearing the name and a shiver runs down your back.

I have the feeling that it is the first "real" comic I read in my life. ‘Cos I don’t know if Superlópezs and Mortadelos fit in this category. They are so different, the typical funny Spanish comics VS superhero comics, science fiction and insights… the only link between them are the vignettes.

I long knew the book, but I’ve never really wanted to read it. Not long ago, my friend Antonio's from The Third Myopic blog (very, very useful, I assure you) in one of his posts, I don’t remember which, my apologies, made me think about my disease of never having read a foreign comic.

I've never been curious about Japanese ones, those readables "back up front" nor do I to superheros ones (well, Spiderman was always my favorite and Ihad one of the numbers, but I don’t appreciate it much.) Overall, I asked he and another of his-my friends, Dani, from Universal Solvent (another blog that I highly recommend) to help me in this way.

But asking two comics geeks for advice sucks: Maus, Paracuellos, Lobo, Invincible, Persepolis, Sandman, Ex Machina, From Hell, V for Vendetta (P Bacon), The League of Extraordinary Gentlemen, Scott Pilgrim, Watchmen , Walking Dead... blablabla . Let’s start from the beginning. Maus. Why not? (I’ve added another titles to my Amazon’s wish list).


So I've read it but now the problem comes: what to say?
Option 1: "I liked it." Na, no salt, adds nothing, because it was clear a priori.
Option 2: "I really liked it." I think, ethically, you cannot like very much something that speaks of real and tangible suffering.
Option 3: "Makes a hole in my soul." No. Too sappy and sentimental.
Option 4: "It touched my fiber / hearth." Aha, more accurate.

So my opinion is a mixture of 1 and 4. I’m not providing great wisdom to the world of literature criticism, but that's what I think.

As I was reading I was thinking some pearls like: being wealthy Jews Spiegelman's parents get rid half of the war living fine. They had money at first, that saved them, then friends who hid them, then contacts that helped them... Money, that is the keyword. Money to live well, to buy food that was prohibited for the majority, to make bribes, kickbacks and bribes. And when you think they couldn’t have more money, then they had a gold ring or another watch (yes, I know, another pearl is that I also thought "these Jews are always the same, they love gold and diamonds" or that this money they have always known how to make is what has created the hate in many previous historical moments).

The worst part is when the money doesn’t matter and they can’t get rid of the reality of the extermination camps and go to Auswitch. Again I can only do simplistic comments, like every time you hear a new story you discover a fact that makes it all even worse as you had imagined. But it's so.

I was surprised by the ability to reinvent itself of Mr. Spiegelman father. His cunning and vividness are what provided him to live better than the other, is something commendable when you haven’t even enough energy for having your brain 100%.

There are two worksheets of the whole book that for me are horrible in a painful sense (230 and 231 in the edition that I have read, Penguin, English, the two books together). He was working as weaving and then discovered the gas chambers and ovens area. Horrible.

I don’t know if you've ever been to visit these camps. I had the “bad luck” to visit Dachau, near Munich. In my memory is super gray because it was a super gray day. The twilight cached us inside, the day before it had snowed and the snow was melting, forming and nasty puddles on the dirt roads that divided the remains of the barracks (which were practically nothing, two buildings that worked as a small museum and conference area. The others ones were just marked on the floor with the outline of the foundation). The worst part (worse, worse, worse) was when we reach the furnaces area.

It was a separate building, outside a fence (fence with spikes, of course, and steel pendant lamps that produced a horrible fear. Behind it, a red brick house surrounded by gardens, with an annex elongated, like a small factory. What I mean is that it looked like a friendly place.

Inside, clean rooms, until you saw the "showers" room. The gas chamber itself. And after that, the horror. The ovens.

I have never felt more scared in my life. It was psychological fear. I'm writing now and feeling cold sweat, I have goose bumps and I hear every little noise around. I don’t mend to be melodramatic because I'm not. Awful.

The ovens, like the baker’s ones. But the "paddle" used to put the bread in, was replaced by what looked like iron beds. The shape for fitting a person's body. Or two. Or three. In each little door. I remember 9 little doors together.

I had to get out, almost running. Just wanted to vomit. Even if was clean. Even if didn’t smell. Even if the lights were on. Even if were tourists around me. Everything was in my mind. And my mind thinks through images.

Reading the book all that has returned to my head. A chilling memory. And the data I didn’t know (quotes): "The biggest pile of bodies lay right next to the door where they tried to get out", "their fingers were broken from trying to climb up the walls... and sometimes their arms were as long as their bodies, pulled from the sockets”, and the last and most painful for me "we pulled the bodies apart with hooks. Big piles, with the strongest on top, older ones and babies crushed below... often the skulls were smashed...".


When you can see the scene in your mind, clean and aseptic, it terrifies you, even more with more data to animate the image.

What annoys me much, much, much is when we visited Dachau, the first thing they told you was that nobody was gassed there. Aha. In first place I don’t believe it. Supposing I believe it, I wondered why the beds were crushed by the use. Because if they don’t gassed… Then you discover that perhaps they didn’t gassed, just let them die and then put in the oven.

If we are doing an Holocaust memorial, fulfill its function unless you don’t want to make it. But don’t lie.

Well, after all this reflexion on the others’ suffering, just say the rest of the book is a (somehow) lighter. It shows the footprint it left fully marked on Spiegelman's father. Strict, overbearing, emotional blackmailer... along with his obsession with saving and not throwing anything makes him an unbearable person. I suppose that living together with him every day had to undermine any person, (SPOILERS) which is reflected on his wife’s suicide, his son’s nervous breakdown, his current wife escape... (END OF SPOILERS)

Very hard. Above all realizing how the human race is and seeing that after all he had to suffer under Nazism and racism, his attitude towards other races was about contempt and distaste. We do not learn.

This has led me to think about something else completely parallel, the other day I saw the Avenue Q musical. With a Sesame Street-like setting but adult situations and characters. With black humor and and a logical attitude about everyday situations. One of this is that we all think, at least slightly, we are better than the others (in terms of race). And it's true although you persist in denying that, we all have fears, suspicious... not necessary to be transformed into hatred or intolerance, but they are there. Doesn’t mind your race. They singed a song called "Everyone’s a little bit racist " which concludes that if we all accept this and live aware of the differences, but also aware of the similarities and we are kind, open and tolerant to others, everything is easier. (By the way, if you haven’t see it, I recommend it highly. Its messages are great, its actors greater and its entertainment huge).

Conclusion, it is a book that made me think and shudder. Is much more than most of those I read. And another thing, I've read it in English and I had the feeling that there were many misspelled words. My question is whether they were purposely misspelled because the father hadn’t speak English properly and transcribed as it was, or if there are colloquial expressions we have never been taught in schools here.

Note: 9 / 10 (Fantastic! Finally an A!)

Ps: The bookmark. The muppets. I don't choose them, just use the first I grab. This could match the topic in the way of the animals representing the different folks.

martes, 18 de enero de 2011

2. Hocus Pocus. Una novela sobre Magníficos Magos y sus Asombrosas Hazañas/ Hocus Pocus. A Tale of Magnificent Magicians and their Amazing Feats


He aquí un clarísimo ejemplo de "me compro el libro sólo por la portada". Bueno y por la contraportada en este caso.
Menuda edición más chanante, letras doradas delante, una imagen de cuasi-época detrás, unas ilustraciones chulísimas en las carillas interiores
y atrás un set completo de postales con ilustraciones de magos de la época. Además de una impresión con un tipo de letra rústico e ilustraciones en el texto.
¿Se puede pedir más por tan poco precio? Me da igual lo que diga la Casa del Libro, en Granada, tal que un 7 de diciembre, este libro valía sólo 4€. Im-po-si-ble no llevártelo a casa.

He de añadir también que tenía yo ranchillo de magia, que me ha dado por cogerle afición a Luis Piedrahita (en varias vertientes) y una se queda con ganas de más. Qué le vamos a hacer si tengo tendencia a la multi-adicción.

Total, que vi un libro estupendamente editado, con un tema que me apetecía y que para más inri, al ser para público juvenil, pintaba entretenido.

Y..., como breve historia de la magia, ha estado bien. Presenta a los magos más famosos de la época dorada del género (fines del siglo XIX principios del XX), hace una introducción de cada uno de ellos y luego ellos mismos hacen una aparición estelar. "Muestran" su truco magistral (pongo muestran entre comillas porque no deja de ser un libro, o sea, no ves nada, pero el autor redacta tan bien la situación que se puede ver mentalmente como si estuvieras en primera fila) y luego explican cómo hacer un truquillo.

Por sus páginas pasan Alexander, Chung Ling Soo, Lafayette, Robert-Houdin, Houdini... vamos, todos los que cortaron la pana en esa época. Las apariciones están bien entretejidas, con una historia de fondo que las hace parecer razonables. Y qué apariciones, las que todos, a día de hoy, querríamos ver: lectura de la mente, hacer desaparecer a un elefante, multiplicación de dineros, escapismos imposibles... yo creo que todo esto no ha pasado de moda.

La estructura es bastante básica, chico que está aprendiendo magia, magos que por arte de ídem se la enseñan. Además el protagonista vive en una zona de por sí muy propia para esa afición, ya que su casa está al lado del Hackney Empire, que en su momento fue el lugar donde estaban todos los ilusionistas que se preciaran.

Puedo ponerle peros. De hecho un pero muy grande. Me encanta esta pequeña retrospectiva adaptada de la magia, pero no nos olvidemos de que es una novela. Y al autor se le escapa ese pequeño detalle. Así que entre visita mágica y visita mágica salva los capítulos con frases tipo "y estuve un mes esperando una nueva visita" o "después de dos semanas sin incidentes mágicos estaba bastante aburrido".

O sea, flojuno en ese sentido. Otra cosa flojuna es que el prólogo lo hace ni más ni menos que Daniel Radcliffe. Sí, sí, Harry Potter. No, no, el actor que da vida a Harry Potter en la gran pantalla. Que no digo yo que no sea el mago más famoso en este momento, pero por el personaje, no porque él sepa sacar una moneda de detrás de una oreja. O sea, que entiendo que como estrategia comercial, atrae a mucho más público juvenil este chico que un mago (que a ver cuántos chavales conocen siquiera a Tamariz), pero que puestos a que alguien te haga un prólogo, pues que te lo haga una persona que sepa de lo que habla.

Y poco más que comentar. ¡Ah! Sí. Muy importante. Al final hay un apartado en el que te enseñan a hacer trucos. Esa parte no me gusta. Me gusta creer en la magia. Me gusta no saber cómo lo hacen, no tener una explicación pese a que sepa que es un truco, poner los ojos como platos y quedarme con la boca abierta a la vez que sonrío (es complicado pero tras años y años he llegado a un dominio total). Así que esa parte me la he leído muy rápido, dando saltos de página en página y sin mirar los dibujos para que se me olvide a una velocidad aún mayor y poder disfrutar de la magia sin complejos.

Puntuación... no sé, es difícil esto de poner nota. Voy a darle un 6, porque conocer a magos de los que no sabía nada ha sido bueno, pero como novela no funciona demasiado bien.
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Here you have a clear example of "I bought that book just because the cover." Well, in this case because the cover and also the back . Cool edition, gold lettering on the front, an old-looking image on the back, some very cool artwork on the internal sides and a complete set of postcards with images of the magicians of that time. Even more, a rustic printing and illustrations in the text.
Is it possible to as for more paying so little money? I don't mind what Casa del Libro says, in Granada, December the 7th, this book was worth only 4 €. Im-po-ssi-ble not take it home.

I should add also that I wanted some magic, I really fancy Luis Piedrahita (in various aspects) and I felt like I wanted more. What can Ido if I have a tendency to multi-addiction.

Overall, I saw a book super edited, with a topic I was looking forward and, more, looking funny because it was made for a young audience.

And..., as a brief history of magic, it was fine. It shows the most famous magicians of the golden age of the genre (late nineteenth, early twentieth centuries), an introduction of each one and then they themselves make a guest appearance. They "make" their masterful trick (I put quotation marks because it is still a book, you can't see anything, but the author explains so well the situation that you can see all in your mind as if you're in the first row) and then he tells how do a trick.

Alexander, Chung Ling Soo, Lafayette, Robert-Houdin, Houdini... They all pass through its pages, let's say everyone that was anybody at their time. The appearances are well woven, with a background story that sounds more or less reasonable.

The structure is pretty basic: a guy who learns magic, magicians that magically teach him. Furthermore, the protagonist lives in a special place because his home is next to Hackney Empire Theatre, which once was the place where all the illusionist were playing.

But, there are buts. In fact, a very big but. I love this adapted little retrospective about magic, but come on, don't forget that it is a novel. And the author misses that little detail. So between visits magical visits he liked the chapters with sentences like "and I spent a month waiting for another visit" or "after two weeks without magic incident I was very bored".

So, weak as a novel. Another weak thing is that the prologue is written by big star Daniel Radcliffe. Yes, yes, Harry Potter. No, no, the actor who portrays Harry Potter on the screen. I'm not saying that he isn't the most famous magician in the moment, but just for the character, not because he whistles up a coin from an ear. I mean, I understand that as a business strategy. IHe attracts more young audience than a real magician (I wonder how many kids know Tamariz) but if someone is making prologue, then please, somebody who knows what he's talking about.

And little more to say. Oh! Yes Very important. At the end there is a section where they teach you how to do tricks. I don't like that part. I like to believe in magic. I like not to knowing how they do what they do, not having an explanation even though I know it's a trick. To be wide-eyed while my mouth is completely open, smiling at the same time (it's complicated, but after years and years I have a total control). So I have read that part very fast, jumping from page to page and without looking at the pictures so I can forget all even faster and enjoy the magic without problems.

Rating ... I do not know, it's hard to put this remark. I'll give it a 6, because learning about wizards I didn't knew was good, but as a novel it doesn't work well.

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