(Imagen sacada de http://crucesdecaminos.blogspot.com)
Mira tú por dónde, aquí aparece el primer libro que me leo en mi ebook. Sí, ya sé que he tardado un montón en empezar a utilizar el cacharrillo, pero es que tenía bastantes libros interesantes en papel, así que no tuve la necesidad de usarlo antes.
Pero, un viaje hacia el Norte de Europa (Bretaña, París, Dinamarca, Suecia) bien vale el estreno, ¿no? Así que muy ufana cargué el aparato con 10 libros para escoger un poco al azar según me apeteciera y arranqué con éste, que creo que merece la pena tenerlo en digital, porque el formato tradicional es bien voluminoso. Y además sabemos que va a ser una trilogía, o sea, que o tienes una mesa muy descalzada o una estantería muy grande, porque esto va a ocupar muchísimo.
Con esta sana intención me llevé mi librito de viaje, peeeero, no contaba yo con el factor Silvia. El factor Silvia es llevarte a tu mejor amiga contigo de viaje, esa que pasa de libros electrónicos porque la gusta el papel más que nada en el mundo, esa que de repente dice "a ver, déjamelo probar, aunque esto a mi..." con cara de asco. Ajá. On. Sale la lista desplegable de títulos. Matilde Asensi dice hola desde su todo bajo el cielo y Silvia se pone a leer. Y menos mal que Ana se había llevado también el ganchillo de viaje, porque si no se hubiera aburrido como una ostra, que ya no leyó más.
Vale, pues a la vuelta del periplo, Ana recuperó su libro y pudo seguir leyendo. Que la trama de Mr. Follet engancha bastante.
Para que nos pongamos en situación éste libro arranca de los momentos de la preguerra mundial (de la primera) y acaba al final de la misma. Entrelaza muchas (muchísimas) historias con distintos protagonistas, distintos niveles sociales y distintos lugares del mundo. Tenemos así un pueblo minero del interior de Inglaterra, al lord dueño de las tierras donde están esas minas y su modo de vida a caballo entre el campo y la high society de Londres; a unos hermanos rusos que luchan por salir de la pobreza de las clases bajas trabajadoras; a una familia militar alemana de la alta sociedad también; a un diplomático estadounidense... y todos los que les rodean.
Al principio es un locurón. Y eso que al principio hay una relación de personajes a lo Ágatha Christie, pero aún así es difícil. Y más cuando todas las historias se empiezan a mezclar y los protagonistas a saltar de un escenario a otro.
El principio también es más feliz, todavía no hay guerra, ni se piensa en ella y las familias adineradas viven sus mejores momentos, con fiestas en sociedad, relaciones internacionales... También es increíblemente rosa, sísí, rosa. ¿Recordáis el escándalo en la noche de Teresa Medeiros? pues exactamente lo mismo e incluso más explícito, que si nos escondemos aquí y nos sobeteamos, que si mira que oscuro está en el teatro y voy a aprovechar para ponerte tontorrón... Novela rosa en estado puro. Mira que en los pilares de la tierra ya se le veía de qué pie cojeaba, pero al principio de ésta se le va la mano.
Menos mal que luego compensa y ya se mete en conflictos armados, luchas sociales y sufragismos varios y parece una trama más de novela histórica. No una trama cualquiera, una buena. Si algo hay que reconocerle a este señor, es que sabe escribir libros que enganchan. Sabe lo que quiere el lector y cómo dárselo: un poco de buen rollo, un poco de conflicto, un poco de reivindicación, un poco de sexo, un poco de irreverencia. Se pone todo en una cazuela y se deja hervir durante 1200 páginas aproximadamente. Su caída de gigantes estará lista para ser servida. Sus comensales se chuparán los dedos y se quedarán con ganas de más.
Así que ahora a esperar, no sé, ¿3 añitos? ¿Cuánto tardará en sacar el 2º libro? Que no se duerma en los laureles, que tiene otra guerra que contar, un holocausto, dictaduras varias y después le espera la Guerra Fría... telita.
De todas maneras, me ha gustado descubrir al leerla que no todo estaba tan claro en los comienzos, que los alemanes no fueron tan malos como nos los han vendido, sino que había muchos ratones mirando a un queso y nadie quería perder tajada... todas estas visiones son interesantes. Poder decir que una novela te provoca inquietud histórica y ganas de descubrir más cosas, es bueno. Gracias, no hay muchos que consigan eso.
La voy a poner buena nota, sí señor, aunque se la voy a bajar un poco por lo rijoso del principio. Te quedas en 8,5 Ken Follet.